El cólico renal o nefrítico es una de las urgencias urológicas más comunes y también una de las más dolorosas.
Se produce cuando un cálculo (piedra) formado en el riñón obstruye parcial o totalmente las vías urinarias que van del riñón a la vejiga, impidiendo el paso normal de la orina. Esta obstrucción genera un aumento brusco de la presión dentro del sistema urinario, lo que desencadena un dolor agudo e intenso, de inicio súbito, que requiere atención médica inmediata.
Síntomas: cómo reconocer un cólico renal
El síntoma principal es el dolor lumbar intenso, que suele aparecer en un solo lado y puede irradiarse hacia el abdomen, la ingle o los genitales. Es un dolor que no mejora con el reposo y puede venir acompañado de:
• Náuseas o vómitos
• Dificultad, necesidad urgente de orinar o aumento de la frecuencia urinaria
• Presencia de sangre en la orina (hematuria)
• Sudoración fría y malestar general
En algunos casos también puede haber fiebre de más de 38ºC, lo que indica una infección asociada y requiere atención urgente.
Qué hacer ante un cólico renal
Ante un dolor de estas características, lo más importante es acudir rápidamente a un centro sanitario.
La mejor prueba para confirmar el diagnóstico es la tomografía computarizada (TC), que permite, además, visualizar el cálculo y valorar su tamaño y localización.
La ecografía (ECO) nos ayudará también a confirmar el diagnóstico, aunque no suele permitir localizar el cálculo.
El tratamiento inicial se basa en:
Control del dolor
Con antiinflamatorios o analgésicos más potentes, si es necesario.
Hidratación abundante
Para favorecer el paso espontáneo del cálculo (si es pequeño), siempre que el paciente no presente dolor. Se debe evitar la ingesta abundante de líquidos cuando el paciente presente dolor.
Medicación alfabloqueante y corticoidea
En algunos casos, para facilitar la expulsión de cálculos situados en la parte final de la vía urinaria.
Cuando la piedra es demasiado grande, está impactada o hay infección, puede ser necesario recurrir a procedimientos urgentes como:
• Colocación de catéter doble J
• Colocación de nefrostomía percutánea
Y en un segundo tiempo, pasada la fase más aguda:
• Ureteroscopia con litotricia mediante láser
• Cirugía renal percutánea
• Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)
Prevención: cómo evitar nuevos episodios
Una vez superado el episodio agudo, es fundamental estudiar la causa de la litiasis. Existen distintos tipos de cálculos (de oxalato cálcico, ácido úrico, estruvita, cistina, etc.), y el tratamiento preventivo depende de su composición. Las estrategias más recomendadas incluyen:
• Beber al menos 2-2,5 litros de agua al día para mantener la orina diluida y reducir su cristalización
• Reducir el consumo de sal, proteínas animales y bebidas azucaradas o colas
• Evitar el exceso de oxalatos (espinacas, remolacha, frutos secos) si hay predisposición
• Controlar el peso y mantener una dieta equilibrada
• Realizar un estudio metabólico y análisis del cálculo expulsado, si es posible, para unas recomendaciones más dirigidas.
El cólico renal es una urgencia urológica frecuente, dolorosa pero tratable. Ante los primeros síntomas, es clave actuar con rapidez y acudir al urólogo para evitar complicaciones. Además, una vez diagnosticado, es posible prevenir futuras recurrencias mediante cambios en el estilo de vida, seguimiento médico y control metabólico.
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