¿Sientes escozor al orinar, urgencia constante o molestias abdominales que se repiten cada poco tiempo?
Aunque son más frecuentes en mujeres por razones anatómicas y hormonales, también pueden afectar a hombres, sobre todo a partir de cierta edad. Estas infecciones pueden alterar significativamente el bienestar diario y, si no se tratan correctamente, derivar en problemas más graves.
¿Qué las provoca?
Las causas pueden ser diversas, pero a menudo confluyen varios factores.
Anatomía femenina:
en las mujeres, la proximidad entre la uretra y la zona anal, junto con una uretra más corta, facilita la entrada de bacterias.
Relaciones sexuales:
pueden favorecer el paso de gérmenes a la vejiga.
Cambios hormonales:
se producen durante el embarazo o la menopausia y alteran el ecosistema íntimo a la vez que reducen las defensas naturales.
Higiene íntima:
sigui excessiva o inadequada. L’ús de productes irritants també contribueix a l’aparició d’infeccions urinàries.
Retención de orina:
habitual en algunos hombres con próstata aumentada.
Alteraciones del sistema inmunológico:
enfermedades crónicas como la diabetes afectan a la respuesta inmunológica.
Uso continuado de antibióticos:
modifican la flora protectora del tracto urinario.
Es importante recordar que los gérmenes que provocan las infecciones urinarias son bacterias intestinales de la misma paciente que, por diferentes mecanismos, acceden a la vía urinaria y la infectan. Es por esto que, las infecciones de orina no se contagian de persona a persona, son infecciones por bacterias de uno mismo.
Cómo prevenirlas
La prevención no siempre es sencilla, pero sí posible si se adoptan ciertas pautas.
Beber suficiente agua:
una correcta hidratación diaria es clave para mantener limpias las vías urinarias y dificultar el crecimiento bacteriano.
Evitar el estreñimiento:
una dieta rica en frutas y verduras favorecerá un buen tránsito intestinal.
Mantener una higiene íntima correcta:
utilizar productos íntimos respetuosos con la mucosa y evitar la ropa interior ajustada. Al mismo tiempo, abusar de jabones íntimos también puede favorecer las infecciones.
Orinar tras las relaciones sexuales:
no retener la orina durante mucho tiempo.
Cuidar la flora vaginal:
en mujeres menopáusicas, el uso de tratamientos locales con estrógenos tópicos puede reforzar la flora vaginal y disminuir la frecuencia de infecciones.
Evitar la automedicación con antibióticos:
que puede alterar el equilibrio bacteriano.
Uso de probióticos e inmunoterapia oral:
puede reforzar las defensas específicas del sistema urinario.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de la causa y del perfil de cada paciente. En general, se basa en:
• Antibióticos dirigidos, tras cultivo de orina.
• Profilaxis antibiótica a dosis bajas, en casos seleccionados de infecciones repetidas y persistentes.
• Probióticos o inmunoterapia oral, para reforzar las defensas del sistema urinario.
• Tratamientos hormonales locales, en mujeres menopáusicas.
• Exploración urológica personalizada, cuando hay sospecha de causas anatómicas o funcionales.
¿Cuándo acudir al urólogo?
Cuando las infecciones urinarias se repiten, es fundamental realizar una evaluación médica completa.
No todas las infecciones requieren la misma estrategia, por eso es importante no automedicarse y consultar con un especialista en urología para establecer un abordaje eficaz, que permita no solo resolver los episodios actuales, sino también prevenir futuras recurrencias.
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